Haruki Murakami, escribe Tokio Bluescomo si pretendiera absorver al lector en su origen trágico. Quizás por el suicidio anunciado de la novia de Toru Watanabe, protagonista de Norwegian Wood, y la apestosa idea de acabar sus días en un instituto psiquiátrico. La relaciones sexuales que Watanabe mantiene a lo largo de la novela hacen a cierta catarsis que conlleva la lectura de Tokio Blues. El autor es astuto en la elección de pasajes musicales y también de imágenes.
La tragedia de Tokio Blues es reemplazada por cierto realismo mágico al hablar de Kafka en la orilla. Para mí, antes de leer el libro, el título hacía referencia a Franz Kafka pero resulta ser el nombre de una canción (...) El desenfrenado y exitoso intento de huir de casa de Kafka lo hacen ver fortunado. Se desprende de Kafka en la orilla cierto asco (conotación con lo feo), presente en la figura de Johnnie Walker que despedaza gatos como si su pretensión fuese un estudio de los felinos.
Si bien Nietzsche advierte en El drama musical griego lo irreversible de ciertas vivencias, como las del teatro griego, debido a que la armonía se posa sobre la melodía; la potencia del coro es derivada, en la modernidad, en un teatro para ver; y las vestimentas ya no son tan libres como las de Esquilo. Queda la pregunta de si algunos autores contemporáneos pueden retroraernos al arte trágico griego.
“La última imagen de un hombre es su propia historia… Debajo de la fotografía de un hombre, su historia se encuentra como enterrada debajo de un manto de nieve” Siegfried Kracauer, La fotografía.
Hacia un tiempo que no leía a Kant, regresó y dijo: "El egoísta estético es aquel al que basta su propio gusto por malos que los demás puedan encontrar o por mucho que puedan censurar o hasta ridiculizar sus versos, cuadros, música, etc. Este egoísta se priva a sí mismo de progresar y mejorar, aislándose con su propio juicio, aplaudiéndose a sí mismo y buscando sólo en sí la piedra de toque de lo bello en el arte." Página de la Antropología en Sentido Pragmático.
Esos lobos que andaban tras un alce viejo pisaban sus huellas. Huyen, instinto ante el peligro: otra manada, el oso enemigo. Se apareaban en febrero, trabajaban en equipo para mantener a los lobeznos. Lupus en nominativo y así se dice el caso genitivo: lupis, todo esto es latín, un idioma muerto como las crías abandonadas por su madre. Lo imaginado… hijos (des)naturalizados por el destete. La loba alfa, cansada, reúne la manada con aullidos. El macho alfa demarca el territorio, lupis en genitivo, lupus en nominativo juntos esperan el invierno...
William James en la conferencia XVI de las VRE caracteriza "lo místico" como núcleo y raiz de la experincia religiosa, dada esa definición procede a su caracterización: 1. inefable 2. conocimiento noetico 3. transitoria 4. pasiva. Puede decirse lo mismo de la experiencia estética?